Pastelería, una deliciosa historia

Desde una aproximación etimológica, hay quienes argumentan que la palabra pastelería proviene del griego “paste” que a su vez significa una mezcla entre harina y salsa, mientras que otros aseguran que esta expresión viene del francés “watel” que quiere decir alimento. Como sea que intente definirse el concepto de pastelería, lo único seguro es que es una combinación perfecta de colores, sabores y sobre todo, de mucha imaginación.

La pastelería también tiene un antecedente histórico en donde el descubrimiento de semillas, plantas y frutos para mejorar el sabor de las comidas, permitió a las personas explotar su capacidad inventiva y así, crear tanto nuevos sabores como texturas. Incluso hay quienes afirman que la idea de mejorar el sabor de las cosas, viene también de los boticarios, quienes tenían que ser audaces y hacer que sus medicinas supieran mejor.

La idea de ofrecer una amplia variedad de productos cargados de sabores, formas y colores ha incrementado la demanda de pastelería como una forma ideal de acompañar diferentes momentos y actividades. Hoy por hoy, no se concibe ninguna celebración en la que no se comparta algún producto de pastelería; galletas, cup cakes, pasteles, bombones, postres, entre otros, forman parte de esa amplia oferta de un atractivo visual que las personas no dejan pasar por alto.

El valor de las necesidades reales de la Industria Panadera y Pastelera colombiana, brindan la oportunidad al Instituto Colombiano de Panadería y Pastelería (ICPP) de formar tanto para el trabajo como para el desarrollo humano a todos aquellos quienes sienten pasión por la panadería y pastelería; personas que quieren que sus competencias se conviertan en plus para el emprendimiento.